Las cárceles liberadoras

Las cárceles liberadoras

La reciente muerte de Mandela atrajo la atención del mundo hacia un carácter excepcional. Su historia impresiona por la resistencia emocional que exhibió durante décadas de prisión y por el empeño en seguir siendo «amo de su destino y capitán de su alma» en un ambiente hostil. Eso desafía la imagen usual de la cárcel como un lugar de humillación y decadencia en el que, como en el infierno dantesco, aquellos que entran deben abandonar toda esperanza. Sin embargo, la experiencia de Madiba no es única, pues tanto la ficción como la historia están abarrotadas de casos en los cuales el encarcelamiento ha sido una vía de crecimiento individual o un espacio de auto descubrimiento.

Yo he sentido siempre un genuino interés por los ejemplos de resistencia humana frente a la adversidad de la cárcel o, si me perdonan una extraña expresión, por las variadas evidencias del efecto liberador de la prisión. El caso más lejano que tengo en la memoria es José, la historia bíblica a la que mamá echaba mano a la hora de hacerme dormir. Tras ser vendido por sus propios hermanos a unos mercaderes egipcios, José acabó sirviendo en la casa del magnate Potifar. La mujer del amo intentó seducirlo pero, despechada por su rechazo, le levantó una falsa acusación. Para no tener que matarlo, Potifar decidió enviarlo a prisión, y una vez allí, el muchacho hebreo ganó reputación como intérprete de sueños. Su fama llegó al Faraón, quien andaba atormentado por unos sueños misteriosos que nadie sabía interpretar. José interpretó los sueños y el Faraón, impresionado, le dio la libertad y declaró que “por tu palabra se gobernará todo mi pueblo, y solamente seré yo mayor que tú en el trono”. ¿Puede haber algo más emocionante? Después llegaría otro rey que no conocía a José… pero esa es otra historia.

Jean Valjean, en las páginas de Los Miserables, salió también del presidio convertido en un hombre distinto al que había entrado 19 años antes, aunque él mismo tardaría en descubrirlo. Los trabajos forzados y los abusos desarrollaron en su cuerpo una increíble fortaleza, pero fue el encuentro con el obispo Myriel –y su muestra inesperada de nobleza al perdonar a Valjean por el robo de unos cubiertos de plata- lo que acabó generando la amalgama de fuerza física y generosidad que los lectores hemos admirado por un siglo y medio.

En el mundo real, el paso por la cárcel ha generado piezas de oratoria memorables. Es imposible olvidar a Fidel Castro en su autodefensa tras el asalto al cuartel Moncada: “Sé que la cárcel será dura como no la ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no le temo… Condenadme, no importa, la historia me absolverá.” Y es bueno recordar a Gandhi, parafraseando a Thoreau: «La cárcel es el único lugar seguro y honorable, porque consideramos injusto ser libres bajo un gobierno cautivo».

La cárcel ha sido también un espacio de creación artística. Antonio Gramsci produjo lo mejor de su obra durante seis años en la mazmorra fascista. Se conjetura que el Arcipreste de Hita escribió el Libro de Buen Amor en prisión, donde también Tommaso Campanella escribió La Ciudad del Sol. El Progreso del Peregrino, leído por casi cuatro siglos, fue escrito por John Bunyan en cautiverio. Terminaré está lista recordando a Miguel Hernández y Nanas de la Cebolla. En el contexto dominicano, no han faltado nombres de presos honorables y, de hecho, debe ser enorme la secuencia de hombres y mujeres que sobrevivieron incólumes a las cárceles de nuestras dictaduras y casi dictaduras. Entre todos, mi favorito es Fabio Fiallo, porque su fotografía, vestido con ropa de presidiario, resume de forma callada toda la resistencia a la invasión foránea de 1916.

Debo decir que en algunos casos el efecto de la cárcel no es blanco ni negro, sino gris, con una mezcla de algo bueno y algo malo. El Conde de Montecristo tal vez se fortaleció en la cárcel, pero su inocencia se contaminó con sentimientos de rencor y deseos de venganza. Para colmo, recuerdo ahora que Hitler escribió Mi Lucha mientras estaba preso y el Marqués de Sade comenzó en la cárcel un libro relevante pero perturbador, como es Justina. Pero, aun en esos ejemplos, ¿quién podría negar que las rejas fueron, para ellos, una fuente de reafirmación?

¿Cuál es la causa última por la que tantos se entregan a la desesperanza o a la degradación, mientras otros encuentran en la cárcel una forma de redención? ¿Por qué algunos realizan en prisión obras sobresalientes que tal vez nunca hubieran escrito en condiciones distintas, mientras otros se vuelven una sombra de lo que antes eran? Son claramente retóricas, porque responderlas del todo equivaldría a descifrar la indescifrable naturaleza humana. Pero quizás los quetelectores se atreven a sugerir respuestas.

17 Responses to Las cárceles liberadoras

  1. Guest dice:

    Buenas, muy interesante este articulo, en especial el titulo tan irónico, es impresionante como algo que a simple vista se ve tan terrible puede llegar a convertirse en una fuente de inspiración. Con respecto a su pregunta, creo que eso es relativo, las situaciones no nos afectan de la misma forma, como usted dice hay personas que llegan a encontrarse consigo mismo durante el cautiverio y esto tal vez les da gana de luchar o son fuente de inspiración que los obliga a recurrir a distintos medios para canalizarla mientras otras nunca llegan a ver el lado bueno de las cosas.

    Att: Joel Perez Santana

    Orientación Académica AHO101 Sección 18

  2. Joel Perez dice:

    Buenas, muy interesante este articulo, en especial el titulo tan irónico, es impresionante como algo que a simple vista se ve tan terrible puede llegar a convertirse en una fuente de inspiración. Con respecto a su pregunta, creo que eso es relativo, las situaciones no nos afectan de la misma forma, como usted dice hay personas que llegan a encontrarse consigo mismo durante el cautiverio y esto tal vez les da gana de luchar o son fuente de inspiración que los obliga a recurrir a distintos medios para canalizarla mientras otras nunca llegan a ver el lado bueno de las cosas.

    Att: Joel Perez Santana
    1061200
    Orientación Académica AHO101 Sección 18

    • Juan De La Cruz dice:

      Pienso igual que usted, con respecto a que la carcel o el cautiverio son fuente de inspiracion que inclina a las personas, mas que a otra cosa, a verse en el espejo y cambiar su vida o mejorar aspectos, aunque existe este grupo como lo mencionas que no llegan a ver el lado bueno de las cosas y no cambian o no sienten esta inspiracion.

  3. Joan Marcus Gómez Brito dice:

    Saludos. Me gustaría agradecerle por tan importante artículo de un tema poco antes hablado o dado a relucir como usted lo ha hecho, de personajes que nos han brindado mucho de que hablar, en especial Nelson Mandela, a quien admiro mucho; de enseñanzas que nos pueden ayudar a salir adelante, siempre teniendo esperanza, aún cuando estemos en situaciones que impliquen obstáculos en nuestras vidas, que es ahí donde debemos reencontrarnos con nosotros mismos.

    Atentamente,
    Joan Marcus Gómez Brito
    1062895
    AHO101 Sección 09

    • Gabriela Martinez dice:

      Una opinion muy profunda y acertada sobre el articulo de estas carceles liberadoras y como dices, sobre todo la esperanza de que se puede aslir adelante.
      1061790

  4. Angela Pichardo dice:

    Un cordial saludo.
    Comenzare felicitándolo por tan interesante articulo y por usar como inspiración a personas tan significativas para la humanidad como lo fue el señor Mandela.
    Algo que me llamo mucho la atención en este articulo fue las diferentes reacciones que llegan a tener las personas que pasan por cosas similares , ya que como usted resalta , es increíble como muchas personas utilizan esos años en la cárcel para realizar obras que dejen huellas en la sociedad y que a su vez sean fuentes de inspiración para muchos ; mientras que muchos otros solo lo ven como un pequeño obstáculo y no hacen nada para convertirse en personas con nuevas visiones en la vida.

    Atentamente ,
    Angela M. Pichardo García
    1061594
    Orientación Académica AHO101 Sección 07

    • Joel Perez dice:

      Tu opinión es muy acertada! Las personas deben de ver el lado positivo de las cosas siempre para así no ver las situaciones que se nos presenten como obstáculos sino como una forma de progresar

  5. Alex dice:

    Saludos.

    Quiero felicitarle por este gran articulo, muy interesante. Dando las gracias por poner de ejemplo a dos personas que han realizado acciones que para mi son de mucho agrado e importancia, Nelson Mandela y el camarada Fidel Castro. En respuesta a su pregunta: En mi opinión el porque algunos realizan obras sobresalientes dentro de prisión, sea una condena justa o no, es porque llevan el deseo de superación dentro de ellos, podemos decir que escondido, por lo que lo encuentran una vez estando allí y que mejor manera de satisfacerlo escribiendo canciones u obras literarias o dibujando obras artísticas. Otros quizás llevan ese espíritu de superación, de ser mejores, de ser nuevas criaturas, pero no pueden encontrarlo por si solo, necesitan ayuda de familiares o amigos, que muchas veces no están muy cerca, lamentablemente muchas cárceles del mundo no tienen sistemas reformatorios dignos, por lo que lamentablemente estas personas, al no recibir la suficiente o ninguna ayuda, como usted escribe, se vuelven una sombra de lo que antes eran.

    Saludos cordiales,
    Ramón Alexander Pérez Suárez.
    ID: 1062584.
    Orientación Académica: AHO-101-18.

  6. Giovic Blanco dice:

    Buenas tardes a todos los que han comentado y saludos también al rector por este articulo interesante. Pienso que el aislamiento de la sociedad viene trayendo transformaciones significativas en el ser humano desde principios de la historia y la civilización, basta con mirar el ejemplo de almas que han logrado en forma evidente influir en el pensamiento humano: el caso de Jesucristo o Gautham Buddha que en separadas ocasiones pero en similares circunstancias volvieron luego de un retiro solitario prolongado (Jesús al desierto y Buddha a Rajagaha. El hecho es cierto que del sufrimiento y el aislamiento muchas veces pueden surgir tremendas revelaciones y milagros espirituales, pero no siempre el ser humano es capaz de alcanzar ver el otro lado de la moneda. Nueva vez gracias por la reflexión, pasen buenas tardes.

    Cordialmente,

    Giovic Blanco
    1062607
    Orientacion Academica AHO-101-18

  7. Carolina Palacio dice:

    Me parece muy interesante su reflexión, y eso lo podemos unir al hecho de que las prisiones y cárceles se encuentran en tu alma y mente, no hay hombre mas oprimido que el que encarcela su alma y no hay mas liberto que quien decide serlo. Es cierto que existen muchas injusticias pero quienes han vivido con ellas aprenden a ser mas fuertes. Por eso me gusta decir que Dios no se equivoca, en cada acción existe una lección la cual mientras transcurra decidiremos si verle lo positivo o lo negativo.
    Carolina Palacio 1061735
    Orientación Académica AHO-101 sección 18

    • anabel gonzalez dice:

      Estoy completamente de acuerdo con lo que dices. En nuestras mentes yace el control de toda situación que se nos presente, pero debemos tener mucha fuerza y carácter como el de los grandes hombres mencionados para aprender esa lección a la que te refieres. Y a mi parecer esa fuerza solo se alcanza a través de un propósito de vida. Una persona sin motivación nunca buscara crecimiento ni aprendizaje en la adversidad.

  8. Jaylene Reyes dice:

    El ambiente de la prisión puede verse desde dos puntos de

    vista, todo depende del cautivo. Esta puede considerarse un entorno desgastante y repulsivo o puede verse como un medio para liberar el alma, a pesar de que el cuerpo no lo este.

    Los personas antes mencionadas por usted son un ejemplo de
    esto, sus cuerpos se vieron impedidos por murallas, pero sus espíritus no. El tiempo que pasaron en prisión les sirvió para trazarse metas, para desarrollar su genio artístico o simplemente como una prueba de su carácter.

    Mi abuela constantemente decía “La paciencia es una árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces”, recientemente aprendí que con ello mi abuela quería que fuera capaz ver más allá de las adversidades, que fuera capaz de ver el lado positivo de todo y que aprendiera a esperar y sacar provecho a mi situación.

    Se que existen muchas personas que piensan de la misma forma que ella, pero es una la lastima que la gran mayoría se deje arrastrar por el pesimismo y que permitan que la desesperanza, el rencor y la venganza ahoguen a quien podría convertirse en alguien Grande.

    Jaylene Reyes

    1061207

    AHO-101-18

  9. Abel Perez Gonzalez dice:

    Saludos, Luego de haber leído el artículo «cárceles liberadoras» quiero expresarle mi opinión sobre el mismo. En primer lugar, estoy de acuerdo con que las cárceles son liberadoras, si estas situaciones se enfrentan con la actitud adecuada. Es por esto mismo, que algunas personas ven la cárcel como espacio para la desesperanza y la muerte, porque no ven más allá de las 4 paredes que les esperan por mucho tiempo. Estos grandes personajes que han sacado su éxito debido a su experiencia en la cárcel son personas con visión, que saben sacar provecho de todas las situaciones, sean buenas o malas, por eso llegaron lejos, a pesar de estar encerrados. En conclusión los resultados de la cárcel, dependen de la persona y la actitud que tomen, ya que hay veces que hay resultados buenos, otras veces malos, y otras veces tienen de las dos cosas, y siempre dependen de la forma en la que los presos viven sus años en la cárcel.
    Abel Pérez González
    ID:1062542
    Orientación Académica AHO101, Sección 18

    • Angela Pichardo dice:

      Estoy de acuerdo con lo que dice , siempre hay que verle el lado bueno a las cosas por muy malas que sean ya que siempre aprendemos algo de cada situación que se nos presentan en la vida.

  10. Suibe Giraldo dice:

    El articulo «Las cárceles liberadoras», me dejó un aire de reflexión donde todo depende de la forma en que sepas aprovechar las situaciones, es decir, todo sucede por un motivo y depende de uno mismo saber sobrellevarlo o dejarse hundir por el mismo. Para mi, esas maravillas que hicieron en la cárcel todos los personajes antes mencionados en la lectura, es porque en la cárcel te encuentras solo contigo mismo y cuando pasa eso tu mente comienza a maquinar y es ahí donde reflexionas o generas ideas creativa, no obstante, no todos saben aprovechar estas situaciones y es en este punto donde respondo su pregunta: no todos somos iguales, tenemos pensamientos, personalidades, actitudes, habilidades y valores diferentes donde mientras algunos usufructúan las situaciones otros se dejan derrumbar por no tener la capacidad de recoger las ideas y trasformarlas en algo productivo.

    Suibe Giraldo

    1065380

    AHO-101-17

  11. Maria Alejandra Melo dice:

    El gran problema Dominicano, radica no es en las cárceles como forma de control, sino que, la política que el Estado plantea, y lo que se lleva a cabo en la practica son hasta cierto punto, dos caras de una misma moneda.
    Es porque lo que la ley dice expresamente que se debe hacer, en la practica no se hace, y lo que no se debe hacer, las autoridades se esmera en hacerlo. Esto es algo en cierta medida irónico, es como si en teoría es La Política Penitenciaria y en la practica La Anti-política. Yo con esto no quiero decir que privar a las personas de su libertad este mal, todo lo contrario es preciso que se persiga y se encarcele a los violadores de las leyes penales para la tranquilidad y seguridad de todos, pero que esto no implique que a estas personas no se les respete su dignidad y sus derechos más fundamentales.

    Maria Alejandra Melo – 1067076
    Orientacion Academica Seccion 17

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